Nuestra madera
Nuestras estructuras son de madera maciza de conífera: abeto para las casas, pino para pérgolas y juegos. Aquí encuentras cómo se trata cada producto, qué ocurre en el autoclave y cómo reconocer las características naturales de la madera: casi siempre son normales y, cuando no lo son, te ayudamos nosotros.
Cómo se trata cada producto
El tratamiento no es igual para todos: en la ficha de cada producto lo encuentras escrito, en el apartado «Tratamiento».
Autoclave solo partes en el suelo
Casas de madera
Abeto natural
Solo las partes en contacto con el suelo, como las vigas de cimentación y los listones del suelo, están impregnadas en autoclave. El resto es madera natural, que hay que proteger con un lasur.
Ver las casasImpregnado en autoclave
Pérgolas y cenadores
Pino
Impregnados en autoclave y preparados para estar al aire libre todo el año. Algunos modelos reciben después un lasur de color, como el castaño.
Ver pérgolas y cenadoresImpregnado en autoclave
Celosías, paneles y postes
Conífera
Madera natural impregnada en autoclave, sin color. Puedes pintarlos cuando quieras, mejor con un lasur al agua.
Ver celosías y panelesSegún el modelo
Juegos de jardín
Pino
Fabricados en Polonia y certificados según la norma EN 71 para uso privado. Según el modelo, la madera está impregnada en autoclave o con un lasur al agua.
Ver los juegosAlgunas casas son de abeto de bosques con certificación PEFC: cuando es así, lo encuentras en la ficha.
El autoclave, en tres pasos
La madera se cierra en un gran depósito a presión con una solución de agua y sales protectoras a base de cobre y boro. La presión la empuja hasta el interior de las fibras: la madera se vuelve mucho más resistente a hongos, moho y podredumbre.
Del autoclave la madera sale saturada de agua: por eso puede llegar todavía húmeda. Es normal, y en pocos días se seca.

El vacío
Se extrae el aire de las fibras de la madera para que la solución protectora pueda entrar en profundidad.

El llenado
El depósito se llena de solución protectora, que la presión empuja dentro de los poros de la madera.

La fijación
Las sales se fijan en las fibras y permanecen en la madera.
La madera está viva: qué es normal
Cada pieza es distinta, porque la madera es un material natural que reacciona a la humedad, al sol y a la temperatura. Esto es lo que puedes notar y qué hacer.
Es normal, no hay que hacer nada

Pequeñas variaciones de medida
Con la humedad y la temperatura la madera se dilata y se contrae: las medidas pueden variar ligeramente. Normalmente apenas se nota.

Manchas azuladas u oscuras
Es el azulado: hongos microscópicos que no dañan la madera ni cambian su resistencia.

Una veta más oscura
Es el corazón de la madera, que sigue la veta en toda la pieza o solo en un tramo. Una característica natural.

Diferencias de color
En el palé, las piezas de arriba reciben más luz que las demás. Los colores se igualan unas semanas después del montaje.

Los nudos
Son restos de ramas. Si están bien fijos y no se mueven, no hay nada de qué preocuparse.

Zonas rugosas junto a los nudos
Alrededor de los nudos el cepillado deja a veces pequeñas superficies rugosas: no cambian la duración del producto.
Se arregla fácilmente

Manchas verdes o blancas
No es moho: son cristales de las sales de cobre del autoclave. Con el tiempo desaparecen; para quitarlos enseguida basta un papel de lija fino o una mano de lasur.

Gotas de resina
El pino y el abeto tienen bolsas de resina que con el calor pueden salir. Déjala secar y ráspala con cuidado, o límpiala con un trapo y alcohol desnaturalizado.

Una capa de moho
Viene de la humedad. Quítalo enseguida con un paño, seca y protege con un antimoho o un lasur: si se deja, con el tiempo puede estropear la madera.
Si tienes dudas, envíanos una foto

Grietas y pequeñas fisuras
La madera se contrae al secarse y pueden abrirse fisuras. Hasta una cuarta parte de la longitud o de la sección no cambian la resistencia: si te parecen mayores, escríbenos.

Bordes astillados
Comprueba que no haya aristas vivas y suavízalas con papel de lija. Si el defecto es grande, envíanos una foto: valoramos juntos si hay que sustituir la pieza.
Vigas largas algo combadas
Las vigas largas pueden curvarse ligeramente. La madera tiene su tolerancia: una ligera curvatura no impide el montaje ni cambia la estabilidad de la estructura. Si una pieza está demasiado curvada, envíanos una foto: la cambiamos.
Nudos saltados
A menudo un nudo se suelta y deja un agujero. Envíanos una foto: si la pieza está dañada, la cambiamos.
El cuidado de la madera
Al recibirla
Abre el embalaje lo antes posible y coloca las piezas de forma que no se toquen: la madera respira y se seca.
Al montarla
En las partes de madera natural (en las casas, todo excepto las partes en el suelo) aplica un lasur, incoloro o de color. Antes del montaje protege mejor también las uniones.
Cada año
Una mano de lasur, mejor antes del invierno, mantiene la madera protegida durante más tiempo.
Cuando quieras
Puedes pintar en cualquier momento, con lasur o pintura para exterior: un color oscuro iguala también las diferencias de tono.
Sirve un lasur al agua de buena calidad, que encuentras en ferreterías o tiendas de bricolaje.
¿Una pieza no te convence?
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